Científicos crean una retina artificial que puede sustituir una dañada

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La retina es una de las partes más importante del ojo. Se trata del tejido que nos permite convertir la luz en impulsos nerviosos analizables por el cerebro. Sin luz no hay visión, por lo que las dolencias o accidentes que afectan a la retina son especialmente graves. Un equipo de científicos acaba de probar con éxito un tejido nanotecnológico que funciona como una retina artificial. Su aplicación podría devolver la vista a muchas personas con problemas de visión.

No es la primera vez que se intentan construir dispositivos que sustituyan a la retina, pero ninguno de los diseños hasta ahora era lo bastante práctico, pequeño o con una calidad de imagen suficiente. Un grupo de científicos de la Universidad de Tel-Aviv, el Centro de Nanociencia y Nanotecnología de Jerusalén, y la Universidad de Newcastle, ha intentado una aproximación diferente y más sencilla.

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En lugar de intentar miniaturizar componentes electrónicos, el grupo ha desarrollado un tejido flexible compuesto de nanotubos de carbono que reacciona de manera similar a la retina. Al recibir luz, este tejido es capaz de generar impulsos eléctricos para excitar el tejido nervioso bajo la retina. El material es más duradero, flexible y eficiente a la hora de captar luz que ninguna de las soluciones anteriores.

De momento, los investigadores han probado con éxito el material en la retina de un pollo. El siguiente paso es averiguar si puede ser igual de efectiva en seres humanos. Aún queda tiempo para que este avance llegue a los hospitales, pero puede abrir la puerta a curar los problemas de ceguera asociados a daños en la retina con un simple transplante.

PUBLICADO: Gizmodo.es

 

Diabetes y Visión: la Retinopatía Diabética

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Fuente: IMO (Instituto de Microcirugía Ocular)

La retinopatía diabética, principal complicación de la diabetes, es la primera causa de ceguera irreversible en edad laboral, aunque también evitable, ya que si se detecta y se trata de forma precoz puede prevenirse la pérdida grave de visión en la mayoría de los casos.

Por ello, con motivo del Día Mundial de la Diabetes, que se celebra el 14 de noviembre, el IMO recuerda algunos de las principales claves de prevención de esta patología retiniana ligada a la diabetes, cuyos pacientes tienen 25 veces más posibilidades de perder totalmente la visión que el resto de la población.

Someterse a revisiones periódicas, llevar un estricto control metabólico de los factores de riesgo (glucemia, presión erterial, etc.) y adoptar hábitos de vida saludables resulta básico para mantener a raya la diabetes y frenar el avance de la retinopatía diabética, que suele ser asintomática en su fase inicial.

A medida que la enfermedad va avanzando, se pueden producir los siguientes síntomas:

  • Visión borrosa y pérdida gradual de agudeza visual.
  • Manchas o “moscas volantes”.
  • Sombras o áreas de visión perdidas.
  • Dificultades en la visión nocturna.

Cualquiera de estos signos de alerta debe llevarnos de inmediato a visitar al especialista ya que el diagnóstico precoz determinará el grado de efectividad del tratamiento, que puede ser:

  • Fotocoagulación con láser (cuando no hay hemorragia en el humor vítreo).
  • Inyecciones intravítreas.
  • Vitrectomía (cuando la hemorragia es grave y hay mucha sangre en el espacio vítreo).

Aumento alarmante de la diabetes

El Día Mundial de la Diabetes fue instaurado por la IDF y la Organización Mundiretinopatia-infografia-minial de la Salud (OMS) en 1991 como medida para tratar de responder al alarmante aumento de los casos de diabetes en el mundo, yen 2007 Naciones Unidas convirtió el 14 de noviembre en un día oficial de la salud.

Tal y como se recoge en la página de la IDF, el propósito del Día Mundial de la Diabetes es “dar a conocer las causas, los síntomas, el tratamiento y las complicaciones asociadas a la enfermedad”. Este día sirve para recordarnos que “la incidencia de esta grave afección se halla en aumento y continuará esta tendencia a no ser que emprendamos acciones desde ahora para prevenir este enorme crecimiento”. Así, mientras que en 2011 afectaba a 366 millones de personas en todo el mundo, una cifra que se calcula que aumentará hasta 552 millones en 2030, según datos dela International Diabetes Federation (IDF).