Declaraciones del futbolista Marcos Llorente

En los últimos días, el jugador Marcos Llorente ha llamado la atención por compartir algunas de sus rutinas personales relacionadas con la exposición a la luz, el uso de gafas con filtros de color o la forma en que se alimenta.
Entre otras cosas, ha explicado que toma el sol directamente, que usa luces rojas en casa al anochecer y que prefiere gafas amarillas en interiores.

Estas afirmaciones han despertado curiosidad y también cierta preocupación, ya que muchas personas pueden interpretarlas como hábitos saludables. Nos hemos propuesto aportar una mirada serena, con rigor y fundamento científico, para aclarar qué prácticas pueden afectar realmente a la salud visual y cuáles no cuentan con respaldo científico.

La luz del sol: beneficios sí, pero con precaución

La luz natural es necesaria para el bienestar general y también influye en aspectos visuales como el ritmo biológico, la concentración o el estado de ánimo. Sin embargo, mirar directamente al sol o exponerse sin protección ocular puede ser muy perjudicial para nuestra salud visual.

Los rayos ultravioleta (UV) pueden causar daños tanto a corto como a largo plazo:

  • Irritación o inflamación de la córnea (queratitis actínica).
  • Aceleración del envejecimiento ocular, favoreciendo la aparición de cataratas.
  • Daños en la retina, como la retinopatía, especialmente si se mira directamente al sol.
  • Mayor riesgo de degeneración macular asociada a la edad (DMAE), una de las principales causas de pérdida de visión central en adultos.

Por eso, aunque recibir luz natural es saludable, debe hacerse con protección y sentido común:
usar gafas de sol homologadas con filtro UV400, no mirar directamente al sol y evitar la exposición en las horas de mayor intensidad (de 12:00 a 16:00).

Y cabe destacar, que no es lo mismo hablar de unos ojos sanos que con alguna patología ocular, especialmente si se trata de una distrofia de retina, glaucoma, miopía magna…

Filtros de color y protección ocular: no todos son iguales

En los últimos años se ha hablado mucho de las gafas con cristales amarillos, rojos o anaranjados, pero conviene distinguir entre uso sanitario y moda.

Existen los llamados filtros de absorción selectiva, que son productos sanitarios diseñados para proteger frente a la radiación ultravioleta (UV) y, en algunos casos, mejorar el contraste o reducir el deslumbramiento.
Estos filtros se utilizan tanto en exteriores como en interiores, y están recomendados por profesionales de la visión para personas con patologías visuales, fotofobia o enfermedades de la retina.

Sin embargo, no todos los cristales de color del mercado son filtros de protección real.
Muchos modelos comerciales no bloquean la radiación UV ni están certificados. Además, usar lentes tintadas sin indicación profesional puede alterar la percepción del color, el contraste o la profundidad, lo que en algunos casos puede resultar incluso peligroso.

Por ello, si se van a usar gafas con cristales de color, es importante:

  • Confirmar que son filtros homologados, con marcado CE y filtro UV400.
  • Escoger el tipo de filtro adecuado (amarillo, naranja, rojo, marrón, etc.) en función de la necesidad visual concreta.
  • Consultar siempre con un optometrista u oftalmólogo especializado en baja visión antes de utilizarlos de forma habitual.

Existen filtros beneficiosos, pero deben ser los adecuados para cada caso y siempre bajo consejo profesional.

Marcos Llorente comercializa este modelo de gafas a través de su propia empresa. Desde su últimas apariciones y entrevistas, no hay existencias disponibles.

Alimentación y salud visual

El futbolista también ha comentado su dieta estricta basada en el modelo “paleo”.
Desde el punto de vista científico, la alimentación influye directamente en la salud ocular, aunque no es necesario ni recomendable eliminar grupos enteros de alimentos.

La evidencia actual muestra que una dieta equilibrada y variada, rica en:

  • Verduras.
  • Frutas de distintos colores,
  • Pescado azul (salmón, sardina, caballa, atún),
  • Frutos secos y aceite de oliva virgen extra,

favorece la salud de la retina y retrasa la progresión de enfermedades oculares degenerativas como la DMAE o la retinopatía diabética.

Por el contrario, dietas demasiado restrictivas o desequilibradas pueden generar déficits de vitaminas y antioxidantes esenciales para el ojo, como la luteína, la zeaxantina o los ácidos grasos omega-3.

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