La actriz y periodista Patty Bonet lo contó la semana pasada en su Instagram con la naturalidad y el hartazgo que da repetir la misma experiencia demasiadas veces. Fue a un centro de especialidades, las pantallas que anuncian los números no hablan, no hay aviso sonoro, si no ves la pantalla, no te enteras.
Lo que hizo fue lo que hacemos todos en esa situación: buscar ayuda. Se acercó al mostrador de información para pedirles que le avisaran cuando la llamaran, la respuesta fue que le dijera a alguien que estuviera por allí que se lo dijera y, como quedaban bastantes turnos por delante, quedaron en que le solicitaría al médico que la llamara por su nombre. Cosa que finalmente no ocurrió.
Fin de la historia. O más bien, fin de una historia que se repite constantemente y que tiene solución.
Los sistemas de llamada por voz en salas de espera no son tecnología punta ni una inversión desorbitada. Existen, funcionan y en muchos centros sanitarios ya se usan. El problema no es que sea imposible, es que no se considera prioritario, y mientras no se considera prioritario, hay personas que cada vez que van al médico dependen de la buena voluntad de quien tengan al lado, que a veces está y a veces no.
Desde Acción Visión España llevamos tiempo insistiendo en que la accesibilidad en entornos sanitarios no es un extra, es una obligación. Un centro de salud o un hospital que no garantiza que todas las personas puedan seguir su turno de forma autónoma no es accesible.
Gracias a Patty por contarlo. Estas cosas hay que seguir diciéndolas hasta que dejen de pasar.
Os dejamos enlace al vídeo de Patty de su Instagram a continuación: https://www.instagram.com/reel/DZ7bGNSNtd7/