En Acción Visión España sabemos que vivir con baja visión o ceguera no es fácil. Pero también sabemos que el humor es una herramienta poderosa. Reírnos con las situaciones (y no de) es otra forma de acompañarnos. Por eso, hoy queremos compartir algunas anécdotas que seguro a más de una persona le resultan familiares:
“Le sonreí durante diez segundos al maniquí de una tienda pensando que era el dependiente. Muy amable el maniquí, eso sí.”
“Me puse las gafas para encontrar las gafas.”
“Saludé con efusividad a una farola. Me respondió con un ‘clonc’.”
Me quedé hablando sola porque la persona que estaba conmigo se fue sin decírmelo. Pensé «esta persona si que sabe escuchar”
¿Te ha pasado algo parecido?
Si te apetece, cuéntanos tu historia. Porque compartir también es reír y apoyarnos desde lo que somos: personas con mucho coraje y un gran sentido del humor
Gracias por estar aquí. Seguimos caminando juntos y juntas, aunque no veamos del todo bien el camino.
Estaba en una terraza, no me percaté que un chico extranjero pidiéndome la silla a través de señas, como le hacía caso, empero a darle golpes a la silla. ¡Que hace este tío! Pensé yo. Por suerte llego mi acompañante.
Me subí varias veces con el crío en el túnel del terror. Fui la única que no grito ¡que aburrimiento! Pensé yo. Creo que el actor pidió la baja por depresión.