¿Es malo mirar el móvil a oscuras antes de dormir?

Mirar el móvil antes de dormir forma parte de la rutina diaria de muchas personas. Revisar mensajes, consultar las redes sociales o ver vídeos durante unos minutos antes de acostarnos puede parecer un hábito sin importancia, sin embargo, pasar mucho tiempo mirando una pantalla puede provocar molestias oculares, especialmente cuando mantenemos la vista fija durante periodos prolongados.

Uno de los aspectos que conviene tener en cuenta es cómo utilizamos las pantallas y en qué condiciones de iluminación.

¿Qué ocurre cuando miramos el móvil a oscuras?

Cuando estamos en un lugar con poca luz, la pupila se dilata para permitir que entre más luz en el ojo. Al encender una pantalla brillante en una habitación oscura, existe una diferencia importante entre la luminosidad de la pantalla y la del entorno.

Este contraste puede resultar incómodo y favorecer el deslumbramiento o la sensación de cansancio visual. Por eso, es preferible evitar utilizar el móvil con la habitación completamente a oscuras y contar con una iluminación ambiental suave.

Pantallas, parpadeo y sequedad ocular

Más allá de la iluminación, uno de los principales problemas relacionados con el uso prolongado de pantallas tiene que ver con el parpadeo.

Cuando fijamos la mirada en el móvil, el ordenador o la tablet, tendemos a parpadear menos, esto hace que la superficie del ojo permanezca más tiempo expuesta y puede favorecer la sequedad y la irritación.

La Sociedad Española de Oftalmología señala que las pantallas pueden producir ojo seco debido a la disminución de la frecuencia y la calidad del parpadeo. Entre las molestias que pueden aparecer están la sensación de sequedad, irritación, ardor, sensación de cuerpo extraño o cansancio ocular.

¿Qué podemos hacer para reducir las molestias?

No es necesario dejar de utilizar el móvil, pero sí podemos incorporar algunos hábitos sencillos:

  • Evitar utilizarlo completamente a oscuras. Una iluminación ambiental suave reduce el contraste entre la pantalla y el entorno.
  • Hacer descansos cuando llevemos un tiempo mirando la pantalla.
  • Parpadear con frecuencia para mantener la superficie ocular hidratada.
  • Ajustar el brillo de la pantalla a unas condiciones cómodas de iluminación.
  • Mantener una distancia adecuada respecto al dispositivo.
  • Reducir el uso del móvil antes de dormir, especialmente si nos cuesta conciliar el sueño.
  • Si aparecen molestias que se mantienen, consultar con un profesional de la salud visual.

Si la sequedad, la irritación, el dolor o los cambios en la visión persisten, lo recomendable es consultar con un/a oftalmólogo/a para valorar la causa.

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