Hace solo unos días publicamos en nuestra web una entrada sobre la importancia de proteger la mácula, recordando cómo la detección temprana y el seguimiento especializado son clave. La noticia, basada en el encuentro Retina Avances en el Diagnóstico y Tratamiento (READYT), generó muchas preguntas de personas que nos escribieron: “Vale, ¿pero qué puedo hacer yo en mi día a día?”
Por eso hoy queremos dar algunas pautas respaldadas por profesionales, fáciles de incorporar a la rutina y que pueden ayudar a cuidar la mácula:
- Revisiones periódicas con tu oftalmólogo/a: especialmente si tienes diabetes, hipertensión o antecedentes familiares de problemas de retina. Y, si notas cambios en tu visión central, visión borrosa o manchas, acude inmediatamente al oftalmólogo/a: la detección temprana es importante en el manejo de estas patologías.
- Alimentación saludable: Consumir frutas, verduras, pescado y alimentos ricos en antioxidantes y ácidos grasos omega‑3 protege la retina. Algunos estudios señalan que la luteína y la zeaxantina ayudan a mantener la salud de la mácula.
- Evita el tabaco y controla el alcohol: ambos influyen negativamente en la salud de la retina.
- Protege tus ojos del sol: gafas con filtro UV para reducir el daño acumulativo en la retina.
- Cuida tu salud general: mantener un peso saludable y hacer ejercicio regular ayuda a prevenir problemas oculares relacionados con enfermedades sistémicas.
Pequeños hábitos que pueden ayudar, sin olvidar las revisiones médicas y tratamientos adecuados.