¿El tipo de café que consumes podría tener relación con tu salud visual? Un reciente estudio publicado en Food Science & Nutrition ha analizado si existe un vínculo entre el consumo de café —y en especial, el café instantáneo— y la degeneración macular asociada a la edad (DMAE), una de las principales causas de pérdida de visión en personas mayores.
El equipo investigador, tras analizar datos genéticos de grandes bases de datos (GWAS), ha detectado una correlación entre el consumo de café instantáneo y un mayor riesgo de DMAE seca. En concreto, cada aumento en la cantidad habitual de café instantáneo se asocia con una probabilidad casi 7 veces mayor de desarrollar DMAE seca. Este dato, aunque impactante, debe interpretarse con cautela.
Lo interesante del estudio es que no se basa en observaciones puntuales, sino que utiliza métodos avanzados como la aleatorización mendeliana (MR) y la colocalización genética para identificar relaciones causales y descartar confusiones frecuentes en otros estudios.
¿Y qué hay del resto del café?
Según el estudio, ni el café molido ni el descafeinado mostraron relación significativa con la DMAE. Es el café instantáneo el que parece tener un impacto particular, posiblemente debido a su proceso de fabricación o a sustancias que se generan durante ese proceso, como los productos finales de glicación avanzada (AGEs), asociados al estrés oxidativo en la retina.
¿Qué implica esto?
Aunque no se ha encontrado una variante genética única que explique este efecto, los autores sugieren que podría deberse a la combinación de múltiples factores genéticos, ambientales y epigenéticos. Para las personas con mayor riesgo de desarrollar DMAE —como quienes ya presentan antecedentes familiares o cambios iniciales en la retina—, reducir el consumo de café instantáneo podría ser una medida preventiva a considerar.