No tengo baja visión
A María le diagnosticaron una enfermedad visual degenerativa hace más de veinte años. Al principio fue algo sutil, casi imperceptible. Me decía que las caras se le desdibujaban al cruzarse con la gente por la calle, que tropezaba sin motivo o que le costaba leer los carteles del autobús. Pensamos en una revisión de gafas. Pero no era eso. Desde